En lo profundo de la Patagonia chilena, el Santuario Quitralco ofrece a los inversionistas una oportunidad sin precedentes en Latinoamérica: proteger la naturaleza virgen para siempre mediante un instrumento legal denominado Derecho Real de Conservación (DRC), establecido por la Ley N° 20.930.

A diferencia de un simple acuerdo privado, el DRC se inscribe directamente en el título de propiedad, lo que significa que el compromiso de conservación acompaña a la propiedad, independientemente de quién sea su propietario. Ningún comprador, heredero o sucesor futuro puede alegar desconocimiento. La protección es permanente, sin fecha de vencimiento.

Al adquirir una unidad de conservación en Quitralco, los inversionistas asumen dos roles simultáneos: propietario, con el título registrado a su nombre, y accionista de Reserva Quitralco SpA, la empresa que protege legalmente el proyecto. Los accionistas votan sobre las decisiones de gestión, reciben informes anuales sobre el estado del terreno y participan en los ingresos provenientes de créditos de carbono y servicios ecosistémicos.

El santuario abarca un territorio zonificado según las categorías internacionales de la UICN, con el 90% de su superficie bajo los estándares de conservación más estrictos. Se fomentan actividades de bajo impacto como el senderismo, el campamento y el ecoturismo dentro de las zonas designadas.

El DRC se elaboró ​​en colaboración con Ubilla y Cía., el bufete de abogados que redactó la Ley de Derechos Reales de Conservación original en Chile.